Vicente Moragrega
D.E.P. Vicente Moragrega Martínez
Esta semana nos ha dejado nuestro querido compañero Vicente Moragrega Martínez a los 83 años de edad. Con su marcha se nos va una de las figuras más emblemáticas, entrañables y con mayor solera del ajedrez castellonense y, muy especialmente, de la gran familia del Club de Ajedrez Círculo Mercantil.
Vicentico, como le conocíamos todos, apuntó maneras de muy joven. A finales de los años 50 ya despuntaba como una firme promesa del ajedrez provincial. Su progresión cristalizó en 1961, año en el que logró un brillante tercer y cuarto puesto en el Campeonato Escolar de España (categoría de hasta 18 años). Esa misma temporada disputó un exigente torneo cerrado clasificatorio para el Campeonato Mundial Juvenil (que acabó adjudicándose el recordado Ricardo Calvo), finalizando en una meritoria octava posición. Por aquella época llegó a dar simultáneas, e incluso a la ciega.
A lo largo de los años 60 fue un habitual indiscutible de los campeonatos provinciales individuales, firmando varios subcampeonatos y librando memorables batallas sobre el tablero frente a la vieja guardia de los Izquierdo, Bartle, Tomás, Forés y Centelles, así como contra la generación emergente de J.L. Lucas y M. Saborit. En esa misma época practicó con entusiasmo el ajedrez postal, cruzando cartas y jugadas con rivales de la Europa del Este. Aquellos enigmáticos envíos internacionales con notaciones crípticas y coordenadas extrañas levantaron sospechas y la mismísima policía se presentó en la entidad bancaria donde trabajaba Bartle (veterano entonces del club y uno de los jugadores más fuertes de la provincia en las décadas de los 40 y 50) para que les aclarara qué era aquella “jerga incomprensible”.
En la segunda mitad de los años 70 espació sus apariciones individuales para centrarse en las competiciones por equipos, su rendimiento fue siempre sobresaliente. Como ejemplo en 1978, el Círculo Mercantil se proclamó campeón provincial con un pletórico Vicentico que firmó un 100% de los puntos disputados. Ya en la década de los 80, formando un bloque temible junto a Nicolás, Manolo Saborit y J.J. Lucas, contribuyó a clasificar al club para disputar diversas eliminatorias del Campeonato de España por equipos.
Su talento y categoría quedaron refrendados ante grandes mitos del ajedrez mundial. Tuvo la habilidad de arrancarle tablas al legendario Viktor Korchnoi en 1979 y a Anatoly Karpov en 1983, durante las simultáneas que ambos campeones impartieron en Castellón. Ya en la segunda mitad de los 80, prácticamente retirado de la alta competición, protagonizó una sorprendente escapada a un open en Cataluña, donde cuajó una magnífica partida frente a Miguel Illescas que rubricó en tablas (me enseñó la planilla original firmada de su puño y letra por el propio Illescas). Del mismo modo, coincidió en un torneo abierto en Suiza con Mario Gómez, compartiendo con él largas horas de charla donde aunaba sus dos grandes pasiones: el ajedrez y la música.
Durante los años 80 y 90, su generosa labor como árbitro y colaborador en la organización de torneos locales resultó vital para impulsar y mantener viva la actividad ajedrecística en nuestra ciudad. Ya entrado el siglo XXI, aunque jugaba de manera muy puntual algún encuentro en el Interclubs, era un clásico inconfundible verle en la sala de juego disfrutando como espectador y analizando las partidas de los enfrentamientos del Círculo Mercantil.
Más allá de sus méritos deportivos, quienes tuvimos la fortuna de compartir horas de club con él recordaremos siempre su finísimo sentido del humor y su carácter divertido. Entre tantas anécdotas, queda para el recuerdo aquella ocasión en un torneo social de Navidad (allá por 1983), en el que prometió un “titot” (pavo) como trofeo para el ganador. Todos pensamos que era una broma, hasta que el día de la entrega de premios se presentó en el salón con una jaula conteniendo un “titot”.
Descansa en paz, amigo. Tu recuerdo, tu elegancia sobre el tablero y tu alegría pervivirán por siempre en las paredes del Círculo Mercantil.





